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El papel de las Township and village enterprises en el proceso de descentralización fiscal chino

Marlyt Kelly Sánchez Romaní*

En el presente ensayo se hará un repaso de las políticas de reforma económica en China durante el periodo de 1979 hasta 1994, donde a través de una mayor descentralización del control estatal, las localidades chinas experimentaron un aumento de sus ingresos provenientes de las Township and village enterprises, contribuyendo así con la prosperidad del país.



A fines de la década de los 70, el reformista Deng Xiaoping consolidó su poder dentro del aparato estatal chino e inició un proceso de construcción y modernización económica tras la devastadora experiencia que dejó el gobierno comunista de Mao Zedong. Dentro de esta construcción acelerada se desarrollaron las empresas de municipios y aldeas (Township and village enterprises) a través de un proceso de ensayo y error y de influencia mutua entre los gobiernos central y local. Casi 20 años después, esta interacción aún continúa y es, posiblemente, el principal motor de desarrollo económico en China. Con una novedosa estructura organizativa, estas empresas agruparon gran cantidad de trabajadores quienes contribuyeron a la rápida industrialización del gigante asiático mientras eran responsables de altos niveles de exportación así como fuente de Inversión Extranjera Directa (IED). Este ensayo describe algunas de las políticas económicas más importantes respecto a las Township and Village Enterprises (TVEs) y cómo contribuyeron al proceso de descentralización fiscal chino.


Las Township and Village Enterprises (TVEs)

De acuerdo a la definición de Masiero, las empresas de municipios y aldeas (TVEs) son organizaciones económicas colectivas rurales o varios tipos de empresas cuya responsabilidad principal es apoyar la agricultura de los municipios (pueblos y sus aldeas), contando principalmente con las inversiones de campesinos. Estas TVEs incluyen municipios, aldeas, hogares individuales, hogares conjuntos, joint ventures de varias propiedades o con empresas de propiedad estatal (SOE), empresas conjuntas urbanas, empresas privadas y empresas con inversión extranjera. (Masiero, 2011).

La formación de estas empresas fue parte de la primera fase de reformas económicas iniciadas por Deng Xiaoping, cuyo objetivo era poder incrementar los ingresos en zonas rurales y absorber a los campesinos sin empleo y/o granjeros sin actividad. El exceso de mano de obra se hizo evidente y la gente pudo abandonar la agricultura para encontrar trabajo en las fábricas, y ello tuvo como resultado millones de chinos que contribuyeron con la manufactura de productos de mayor valor agregado trabajando en estas empresas rurales, convirtiéndose así en una parte importante de la economía política de China.

En este sentido, algunas empresas que dependían directamente del gobierno central y provincial fueron transferidas a los gobiernos locales. Inicialmente, la reforma integral del sistema económico urbano se llevó a cabo de manera piloto y para 1984, unas 60 ciudades habían sido incluidas en este programa. (Ghiggino, 2021). Progresivamente, estas empresas fueron incentivadas a entrar en el mercado global, lo que contribuyó aún más con el crecimiento económico pues las inversiones extranjeras directas entraron en su etapa de auge bajo la estrategia de desarrollo costero.


Una descentralización no planeada

Los reformistas chinos redujeron las barreras y abrieron gradualmente su sistema, dando a individuos y grupos (en su mayoría, campesinos) la oportunidad de actuar empresarialmente y satisfacer las demandas del mercado. Las primeras reformas crearon focos de actividad no regulada y poco gravada dentro del sistema. Los reformistas permitieron que se abrieran estos focos porque se consideraba que contribuían a los objetivos de desarrollo. Por ejemplo, se autorizó a las comunidades rurales a gestionar empresas de municipios y aldeas al margen del plan, porque ello contribuiría a la inversión local y al crecimiento económico. (Naughton, 2007).

Este sistema fue conocido como "Sistema de Responsabilidad Financiera", en el cual se dio a cada nivel de gobierno una cantidad fija de impuestos para remitir al nivel inmediatamente superior. La cantidad remitida se fijó para 3 años, basándose en la media de los ingresos fiscales de los 3 años anteriores, por lo que el crecimiento de los ingresos en el segundo o tercer año se mantuvo en el nivel de gobierno que los recaudó. Asimismo, los gobiernos de distintos niveles eran propietarios de empresas en China, por lo que este sistema incentivaba a los gobiernos a promover el desarrollo económico y el espíritu empresarial del mismo (Zweig, 2014).

Los reformistas trataron de extender este enfoque a las reformas industriales y comerciales, У al hacerlo crearon un modelo de reforma económica que caracterizó fuertemente el período comprendido entre 1978 y aproximadamente 1993. En general, la reforma fue descentralizadora, trasladando el poder y los recursos de las manos de los planificadores centrales a los actores locales, mientras se protegían los intereses fundamentales, a menudo mediante contratos.


Conclusiones

Una consecuencia notable del desarrollo de las TVES fue la descentralización del control estatal, y con ello, la descentralización fiscal; lo que permitió a los líderes provinciales locales experimentar formas de aumentar el crecimiento económico y privatizar el sector estatal. Los distritos municipales y comerciales, empresas propiedad del gobierno local, comenzaron a ganar participación de mercado gracias al gasto del sector público.

Sin embargo, el Sistema de Responsabilidad Financiera planteó varios problemas importantes para el gobierno central. Los gobiernos locales encontraron formas de reducir sus contribuciones de recursos financieros al gobierno central, como otorgar exenciones de impuestos a las empresas locales a expensas de los ingresos del gobierno central u ocultar recursos que pertenecían al gobierno central a través de fondos extrapresupuestarios. Estos problemas redujeron la proporción de los ingresos fiscales centrales en los ingresos totales y también provocaron una disminución de la proporción de los ingresos presupuestarios en el PBI.

No obstante, a pesar de algunas consecuencias negativas, la descentralización fiscal en China ha tenido un impacto positivo en el crecimiento económico y político. Los gobiernos locales tienen mucho más que decir sobre sus presupuestos, esto incluye el poder de decidir cómo se gastan sus fondos y la capacidad de crear un superávit. Se fomenta la iniciativa individual gracias a una mayor implicación en el proceso presupuestario, hay más transparencia gracias al cambio a la toma de decisiones democrática y se tuvo un gran impacto en el nivel de vida en China y sus alrededores. Es esencial que estos cambios se repliquen en otros países para que estos cambios positivos puedan extenderse a nivel global, especialmente a Latinoamérica.


*Estudiante de Ciencia Política en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Correo electrónico: marlyt.sanchez@unmsm.edu.pe


El contenido de este artículo es de responsabilidad exclusiva de su autor y no compromete la postura de SG-FLACSO.


Referencias

Ghiggino, G. (2021). Estado y globalización en China: un análisis de las políticas públicas durante los años de Reforma y Apertura 1978-1998. Temática libre, 69. Disponible en: https://revistas.unc.edu.ar/index.php/revesint/issue/download/2478/587#page=69


Masiero, G. (2011). Las Township and Village Enterprises (TVE) y su contribución al empleo y a las exportaciones chinas. Universidad de Chile.


Naughton, B. (2007). The chinese economy: Transitions and growth. Massachusetts Institute of Technology. https://mitpress.mit.edu/books/chinese-economy


Zweig, D. [Coursera]. (2014, 12 mayo). China's Political Economy [Video]. Coursera. https://www.coursera.org/learn/chinesepolitics1/lecture/wyeaT/5-8-china-as-a-trading-state


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