El ascenso de China es uno de los acontecimientos más relevantes a nivel mundial de las últimas décadas. A través de un proceso de reforma y apertura bajo la dirección de Deng Xiaoping, China se ha transformado de una economía agraria rural a una fuerza industrial urbana. Adoptando una política de apertura, China aprovechó los mercados mundiales de exportación. El complejo programa de reforma interna y los cambios estructurales han tenido enormes implicaciones para el resto del mundo. La llegada de Xi Jinping a la presidencia china ha dado lugar al anhelo de ir pergeñando una política exterior asertiva que logre sostener a China como una potencia mundial, con el objetivo final de rediseñar el orden global actual. Este ensayo analiza los cambios en la política exterior china desde tres factores: la estabilidad nacional y el desarrollo de su economía, la integridad territorial y la búsqueda de reconocimiento internacional. En primer lugar, la estabilidad nacional guarda estrecha relación con la consolidación del Estado chino a través del mantenimiento del régimen de partido único. En cuanto al desarrollo de su economía, la agenda política actual del PCCh dispone la remodelación de la economía china en torno al principio de autosuficiencia. La siguiente variable responde a la firme decisión de salvaguardar la soberanía nacional e integridad territorial, y básicamente a esto se debe la determinación de Pekín de recuperar Taiwán. China bajo el liderazgo de Xi Jinping sabe que hay cosas que quiere más allá de sus fronteras; podemos esperar que la política exterior china pase de ser asertiva y proactiva a veces, a ser ambigua y no conflictiva en otras situaciones.